
La regla del 1% propone mejorar un aspecto de tu vida o trabajo en tan solo un 1% cada día. Aunque parece poco, esos pequeños avances acumulados generan un gran impacto a largo plazo.
El poder del hábito y la constancia
Esta regla se basa en el efecto compuesto, donde la repetición constante de pequeñas mejoras crea hábitos sólidos y resultados sostenibles, evitando la frustración de cambios radicales difíciles de mantener.
Cómo aplicarla en tu vida diaria
Elige una meta clara y divide las acciones en pequeños pasos diarios. Puede ser leer un poco más, hacer ejercicio ligero o aprender una nueva habilidad. Celebrar cada avance, por pequeño que sea, te motivará a seguir mejorando.