
El moho en las paredes no solo es antiestético, sino que también puede afectar la salud. Para eliminarlo, mezcla una parte de vinagre blanco con una parte de agua y rocía la zona afectada. Deja actuar por 15 minutos y luego limpia con un paño seco.
Otra opción es preparar una pasta con bicarbonato de sodio y agua, aplicarla sobre el moho y frotar con un cepillo. Si la humedad es un problema recurrente, colocar un deshumidificador o mejorar la ventilación puede ayudar a prevenir su aparición.
Para evitar que el moho vuelva a formarse, revisa posibles filtraciones y mantén las áreas húmedas bien ventiladas.