
El gobierno español aprobó un aumento del salario mínimo interprofesional (SMI), afectando a miles de trabajadores. Esta medida busca mejorar el poder adquisitivo y reducir la desigualdad, pero impactará los costos laborales y la competitividad empresarial.
El aumento del SMI afectará los costos de las empresas, especialmente en sectores con salarios mínimos. Podría reducir la contratación o aumentar los precios. Además, podría generar un efecto dominó en otros salarios.
Las empresas deben adaptarse a este nuevo escenario. Revisar políticas salariales, aumentar la productividad y reducir costos son claves. La colaboración público-privada es esencial para una transición suave.